LOS  WEDGES

Con esta palabra se denomina a los palos de golf utilizados para los golpes de poca distancia en las cercanías del green. Son los que cubren las distancias entre el hierro 9 y el putter. Nombres como PitchingWedge, GapWedge, Blaster, SandWedge, LowWedge,… son utilizados para los diferentes wedges. A continuación describiremos sus características y cómo influyen éstas en el juego.

Los wedges, como el resto de los palos, están compuestos por la cabeza (parte que golpea la bola), la varilla y el grip. Las características de cada una de ellas harán que el comportamiento del palo afecte positiva o negativamente en el juego, haciendo que éste sea más fácil para el jugador, o más complicado.

CABEZA                                      

Es la parte del wedge más característica, donde se aprecian unos diseños que facilitan su función para el tipo de golpes a los que están destinados. En la actualidad los diseños especializados prácticamente han desbancado a los wedges que siguen la línea del resto del juego de hierros, al tener unas formas optimizadas y más apropiadas para los golpes que deben dar estos palos.

Al ser unos palos destinados a golpes de precisión, los fabricantes utilizan diversos materiales con la intención de potenciar el tacto y agarre de estos.

Por un lado, están las aleaciones de acero inoxidable. Son las más comunes y de mayor duración, como  por ejemplo los aceros 17-4, 431, 303… entre las que la 17-4 es la de mayor dureza y la 303 la más blanda. Por otro lado, son utilizadas las de acero al carbono, tanto en los fundidos como en los forjados. En éstos una menor cantidad de carbono en la aleación significa menor dureza. Para protegerlos de la oxidación se fabrican con diversos tratamientos superficiales, como el cromado o el niquelado. Ambos tienen un acabado brillante y mientras que a algunos jugadores les resulta atractivo, a otros les molesta por los reflejos de sol que pueden producir. Para estos últimos, se utilizan otros acabados en negro, como el pavonado y el melonite; o acabados en mate, como el satinado. En el caso de no proteger este acero, suele oxidarse produciendo un acabado de roña, de estética característica, pero muy apreciado por algunos jugadores debido al agarre extra que da a la cara del wedge en su contacto con la bola. Por último, y ocasionalmente, se utilizan aleaciones más blandas como la del cobre al berilio de color dorado.

Además para potenciar el tacto otros fabricantes utilizan soluciones como los insertos de polímero en el cuello o la combinación de diferentes metales en la cara y resto de la cabeza; y para potenciar el agarre de la bola, se utilizan diferentes diseños de las ranuras, en U o en V, tratamientos de chorro de arena en la cara o el aplicarle a esta un fresado para darle más rugosidad y un agarre extra al que confieren las ranuras.

Las partes de estos palos que van a determinar su utilización e influencia en el juego son:

·         El Loft, que es el ángulo que forma la cara del palo con el suelo, aunque en realidad se mide con relación a la varilla cuando está vertical, y que va a determinar la elevación de la bola en el golpe y por consecuencia la distancia y altura a alcanzar.

·         El Bounce, que es el ángulo que forma la suela con el propio suelo, ángulo que es inverso y que va a facilitar el deslizamiento por la hierba o la arena, evitando su hundimiento. 

·         La anchura de su suela, como su nombre indica, es la cantidad de palo que tocará el suelo y que cuanto mayor sea, hará que menos se entierre el palo, aunque a su vez, producirá más rozamiento.

La primera consideración a tener en cuenta en cuanto al loft es que en este caso también, como en todo lo referente a los materiales de golf, al no existir una uniformidad, en los grados de loft de cada número de palo nos podemos encontrar con que un PitchingWedge de una marca puede tener 45º y el de otra 49º. Y es que esto se debe a que cada fabricante utiliza su propio estándar que es diferente a los demás e incluso diferente entre sus distintos modelos. Aparte de ello a lo largo de los años los grados de loft de los hierros han ido descendiendo para un mismo número de palo, debido a las políticas agresivas de marketing de algunos fabricantes. Por consiguiente, la graduación de los wedges es bastante caótica hoy en día.

En la tabla que figura al margen, podemos ver los promedios de los grados de loft durante diferentes épocas y su modificación descendente en el tiempo. Podemos observar que si en un principio la progresión entre el hierro 9, PitchingWedge y SandWedge estaba proporcionada con el resto de los hierros, en la actualidad no. Pues entre los grados del Pitch, que han ido descendiendo, y los grados del Sand, que continúan igual, queda un hueco desproporcionado que los jugadores se ven obligados a rellenarlo con otro wedge, dos e incluso, en ocasiones, con más. En lugar de los dos wedges habituales de hace unos años, por ejemplo, en la actualidad se ha pasado a llevar en la bolsa tres o cuatro wedges, para poder escalonarlos entre sí con una diferencia de entre 4º y 6º, que es la recomendable para cubrir progresivamente las distancias.

 

El bounce, que es el gran desconocido entre los jugadores, es la otra característica que determinará la facilidad o dificultad para obtener buen resultado y consistencia con estos palos. El bounce, como hemos dicho, es el ángulo inverso de la suela del wedge con relación al suelo. Cuando está el palo en su posición de impacto veremos que el borde inferior de la cara está separado del suelo: a mayor separación, mayor bounce. Este diseño es lo que hace que cuando damos un golpe en el bunker, el palo tenga una mayor facilidad para salir de la arena sin enterrarse o para que pase más fácilmente por el rough o hierba alta sin quedarse amarrado en ella. Los diferentes estilos de bounce se pueden dividir en tres grupos cuyas características son las siguientes:

·         El bounce bajo, entre 0º y 6º, está diseñado para superficies duras, calles con poca hierba, suelos secos y arena mojada o apelmazada. Su utilización en arena seca producirá que el palo se entierre con mucha facilidad, y su uso en la hierba alta del rough hará que este se enganche en las raíces de la hierba, dificultando el golpe.

·         El bounce medio, entre 7º y 12º, está diseñado para superficies intermedias, calles con hierba mullida y bunkers con arena ligeramente húmeda o arena seca y de poca profundidad.

·         El bounce alto, entre 13 y 18º, está diseñado para superficies blandas, bunkers con arena seca, suelta y profunda, y rough alto o duro. Su utilización en arena mojada o en calle seca producirá que éste rebote con facilidad, pudiendo topar la bola (filazo), y perder el control del golpe.

La anchura de la suela al ofrecer una mayor o menor superficie de contacto con el suelo también influye en el comportamiento del palo, a mayor anchura menor enterramiento en la arena o superficie blanda, pero mayor riesgo de rebote en suelos duros. La anchura de la suela está interrelacionada con el bounce, complementándose o anulándose en parte. Por ejemplo, un bounce bajo y una suela ancha equivalen en resultados a un palo con un bounce intermedio y suela intermedia.

A la hora de utilizar los wedges tenemos que tener en cuenta, cuanto loft queremos para ese golpe en función de la distancia, elevación de la bola deseada y el bounce que nos pide el tipo de terreno, calculando que si deseamos modificar el loft del palo, abriendo o cerrando la cara, los mismos grados que modifiquemos de loft, los modificaremos a la vez del bounce.

Si tenemos un SandWedge de 56º de loft y 14º grados de bounce (óptimo para la arena seca) y deseamos dar un golpe desde la calle con mucha elevación y para ello abrimos la cara, añadiendo 4º de loft, con lo que también aumentamos 4º de bounce, resultará que nos queda un palo de 60º de loft y 18º de bounce. Este será una combinación con probabilidades de fallar el golpe, al tener un bounce excesivo para ese terreno, sobre todo, cuanto más seco esté.

En estos palos como en el resto, también debemos tener un ángulo de lie correcto, para poder impactar con la suela horizontal al suelo y que no nos modifique la dirección de salida de la bola.

Finalmente, a la hora de decidir cuáles y cuántos wedges debemos llevar en la bolsa, deberemos valorar los siguientes aspectos:

En primer lugar, nuestro nivel de juego, hándicap y habilidad para abrir o cerrar la cara del palo. En segundo lugar, el campo o campos donde se juega habitualmente: el tipo de suelo que tienen las calles, si son de hierba mullida o seca y de poca hierba; el tipo de rough, si son de hierba alta, dura o blanda; y el tipo de arena de los bunkers, si tienen poca o mucha, dura o blanda, seca o húmeda. Y, por último y como punto de partida, también debemos saber cuántos grados tiene nuestro PitchingWedge ó hierro 10, para ver qué diferencia hay con relación al SandWedge. Si ésta es superior a 6º o 7º, deberemos llevar otro wedge más para cubrir el hueco, ya que la diferencia de lofts idónea en los wedges es de 5º (entre 4º y 6º).

En la segunda parte de este artículo, hablaremos de la importancia del grip y la varilla en el wedge, y daremos unas orientaciones para que cada jugador escoja la combinación de wedges más apropiada para su bolsa.

GRIP

El grip en el wedge, como en todos los palos, debe tener el grosor apropiado al tamaño de nuestra mano, lo mismo que los guantes. Un grip demasiado estrecho obligará a tener que apretar demasiado las manos. Por consiguiente, sufriremos fatiga al final del recorrido, nuestro swing será más agarrotado por tener los músculos de los brazos en tensión y manipularemos las muñecas excesivamente, con unos resultados pobres en el control del golpe. Un grip demasiado ancho por el contrario, nos impedirá sujetar adecuadamente el palo, nos impedirá el movimiento fluido de muñecas que es tan importante con estos palos, y nos restará sensación de control en el swing.

También es importante el material del que está fabricado el grip, su textura o su tacto, ya que marcarán la confianza y comodidad que tendremos en el agarre. Cada jugador deberá utilizar el grip que mejor sensación le dé. Hay jugadores, por ejemplo, que los prefieren de goma más dura porque les da más sensación de control y buen agarre. Estos mismos grips, sin embargo, les resultan desagradables a otros jugadores y les producen rozaduras y callos; también hay quien los prefiere de goma blanda, más acolchados, que les dan una mayor sensación de agarre y comodidad.

El grip es el único contacto que tiene el jugador con el palo. Debe ser del grosor correcto para la mano, de la textura que nos dé sensación de comodidad y control y, por supuesto, no debe estar tan gastado ni deteriorado que resbale. Además, con el surtido que hay en la actualidad podremos elegir del color y estética que nos resulte agradable.

VARILLA

Todas las consideraciones sobre las varillas que indicábamos en artículos anteriores son válidas también para los wedges. Longitud, peso, flexibilidad y material, tienen tanta importancia  o más con estos palos que con el resto del juego.

La longitud de los wedges tiene que estar proporcionada con el resto de los hierros, manteniendo la misma progresión. Si un jugador utiliza unos hierros más largos o cortos que lo habitual, los wedges también deberán serlo en la misma proporción, por lo que, en ningún caso, deberán ser más largos que el hierro nº. 9.

El peso también deberá estar proporcionado al resto del juego de hierros, lo que se consigue fundamentalmente usando el mismo tipo de varilla. Si los hierros tienen unas varillas pesadas, los wedges también deberán tenerlas. Por el contrario, si los hierros tienen unas varillas ligeras, éstas mismas son las apropiadas en los wedges, para que el jugador pueda mover el palo con facilidad y no le obligue a modificar su swing, sobre todo en los golpes de swing completo.

En los golpes de medio swing, en cambio, es aconsejable una mayor sensación de peso para mejorar el control, por lo que es más apropiado que los wedges tengan el Swingweight más alto que el resto de los palos, en lugar de aumentar el peso total de estos. Esto es debido a que, de otro modo los golpes completos serán afectados negativamente, por la diferencia en el peso total del palo. El Swingweight es la denominación de la medida que indica la relación del peso de la cabeza, con el del resto del palo y su longitud, (la palanca que hace el palo en la mano), y para ello, se utiliza una letra y un número, como C-7, D-0, D-4... Correspondiendo un Swingweight más alto, cuanto mayor sea el número y la letra.

En definitiva, para la mayoría de los jugadores es mejor solución, para conseguir una sensación similar, aumentar 6 grs. en el peso de la cabeza, (aumento del Swingweight), que aumentar 40 grs. en el peso de la varilla, (aumento del peso total).

La flexibilidad debe ser la misma: la apropiada a la fuerza (velocidad de swing) del jugador. Por ejemplo, si para el jugador la más apropiada es una varilla con flex Senior en los hierros, también lo será en los wedges. Si utilizásemos en ese caso una de dureza Stiff, la sensación y lanzamiento de los golpes con swing completo serían peores y tampoco nos sería favorable para los golpes de medio swing, ya que se realizan con una velocidad de swing menor que la normal y la flexibilidad que normalmente corresponde al jugador ya es suficientemente dura, a esa velocidad, para potenciar el control del golpe.

El material de la varilla (acero o grafito), también debe ser el mismo que el del resto del juego de hierros, para que cuando realice un swing completo con los wedges tenga la misma sensación que con los hierros, y no tenga que realizar un tipo de swing diferente con cada palo de la bolsa. Tradicionalmente para los wedges se utilizan varillas de acero, debido a que las varillas de grafito antiguamente tenían poca consistencia a la flexión lateral (torque) y los golpes de precisión que se realizaban con los wedges resultaban afectados negativamente, pero con la calidad de las varillas de grafito actuales, es aconsejable utilizar el mismo material en las varillas de los wedges, que el que se utiliza en el resto de los hierros.

Recordando la primera parte de este artículo, las partes de estos palos que van a determinar su utilización e influencia en el juego son:

El Loft, que es el ángulo que forma la cara del palo que va a determinar la elevación de la bola en el golpe y por consecuencia la distancia y altura a alcanzar.

El Bounce, que es el ángulo que forma la suela con el propio suelo, que va a facilitar el deslizamiento por la hierba o la arena, evitando su hundimiento, los wedges con bounce bajo son apropiados para golpes de calle, los de bounce medio para arenas húmedas y apelmazadas y los de bounce alto para arenas secas y rought alto.

La anchura de su suela, que, es la cantidad de palo que tocará el suelo y que cuanto mayor sea, hará que menos se entierre el palo, aunque a su vez, producirá más rozamiento, esta característica se complementa con el bounce, aumentando o disminuyendo su efecto.

 

ELECCION DE LOS WEDGES

A la hora de decidir qué reparto de wedges llevamos en la bolsa, tenemos que valorar los diferentes factores que influyen en la decisión; nuestra habilidad en su manejo, hándicap, campo o campos en los que jugamos habitualmente, el tipo de arena de sus bunkers y la dureza del suelo y/o cantidad de hierba de sus calles; así como cuantos palos utilizamos de los que solemos llevar en la bolsa, cuantos huecos quedan libres hasta completar los 14 palos permitidos y si le podemos sacar más rendimiento a sustituir alguno de los no utilizados, por un wedge especifico para facilitar el golpe en un tipo de terreno determinado.

La primera consideración a tener en cuenta, para mantener una progresión en las distancias que alcanzamos con cada palo, son los grados de loft que tiene nuestro primer wedge, el PitchingWedge ó hierro 10; ya que como el Loft es la característica del palo que nos determina la distancia a alcanzar, en función de éste decidiremos el escalonado posterior.

Si tenemos el PitchingWedge con 48º de loft (medida habitual hasta hace poco tiempo) y el SandWedge con 56º (también lo más habitual), nos encontramos que tienen una diferencia de ángulos de loft excesiva, y como consecuencia nos producirá una zona muerta en la distancia a alcanzar con los golpes de swing completos, más fáciles de controlar que los intermedios, por lo que nos facilitaría la entrada en green, con opciones de acercarnos a bandera, un wedge intermedio de unos 52º de loft.

Si además nuestro PitchingWedge tiene 46º, 44º o incluso 43º como en algún juego de hierros de los actuales, la diferencia hasta los 56º del SandWegde todavía es mayor y necesitaríamos indiscutiblemente un wedge de unos 50º, para cubrir el hueco.

Por otra parte si nos gusta dar golpes cortos levantando mucho la bola desde la calle, deberemos llevar un wedge de 59º o 60º con poco bounce. Ya que si utilizamos el SandWedge, que ya tiene alto el bounce, con la cara abierta para alcanzar ese loft, sólo será adecuado para golpes desde el rough y no desde la calle, debido a que al añadir loft aumentaremos más todavía su bounce.

Si además de tener en cuenta el loft, (para las distancias), tenemos en cuenta el bounce (para el tipo de terreno), veremos que necesitamos llevar wedges con los dos tipos de bounce, para poder decidir cual de ellos utilizamos para un golpe en concreto, considerando el conjunto de sus características, no solo los grados de loft.

 OPCIONES POSIBLES

UN WEDGE

Esta opción que suele verse en los juegos infantiles, se adopta cuando se juega sólo con 5 o 6 palos, el wedge debería tener unos 50º/54º de loft y bounce medio, pero hay que tener en cuenta que es una opción difícil de utilizar.

DOS WEDGES

Uno de ellos (normalmente el Pitch del juego de hierros) de 48º/50º de loft y bounce bajo y el otro de 55º/57º de loft con bounce alto/medio. Esta opción es la más habitual, pero adolece de varias carencias como por ejemplo: el Pitch del juego de hierros, que suele ser excelente para golpes completos, no suele ser la mejor opción para golpes de medio swing, siendo más efectivo otro palo con el mismo loft pero con diseño de wedge optimizado. Si además el loft del PitchWedge es inferior a los 48º estos problemas se agravan y el hueco es mayor como hemos comentado anteriormente; o el SandWedge que es excelente para golpes desde el bunker o el rought no es el más apropiado para golpes desde la calle debido a su excesivo bounce, lo que puede producir filazos o topazos.

TRES WEDGES

Esta es una buena opción, con la combinación del PitchWedge, un wedge intermedio (GapWedge) y el SandWedge. Si nuestro Pitch tiene sobre 48º de loft, un wedge de 52º y un Sand de 56º, hacen una progresión aceptable en loft, que unido con el bajo bounce del Pitch, el bajo/medio del GapWedge y el medio/alto del Sand, también nos dá un surtido en bounce para diferentes terrenos.

Si tenemos el Pitch con 44º de loft, sería mejor un GapWedge de 50º, para tener la progresión más equilibrada en cuanto a distancias a alcanzar.

CUATRO WEDGES

Esta opción que es la perfecta, solo es posible si no nos pasamos de los 14 palos reglamentarios, para lo que suele ser necesario poder prescindir de algún palo que no utilicemos, como un hierro 3, o 4, o alguna madera de calle. Dependiendo de la habilidad del jugador, handicaps altos, puede ser mejor opción ganar en facilidad de uso de los palos para golpes cercanos a green, que en los palos para los golpes lejanos donde hay pocas opciones de entrar en el green. Para jugadores de handicap bajo, las consideraciones a tener en cuenta serán otras, como puede ser tener un surtido de wedges y escoger que combinación se usa cada partido, en función de las características del campo, la climatología o la estrategia.

Una combinación puede ser, PitchingWedge de 48º, bounce bajo, un GapWedge de 52º, bounce medio, un SandWedge de 56º, bounce alto y un LobWedge de 60º, bounce bajo, con la que tenemos cubiertas todas las distancias y terrenos.

Otra combinación muy cómoda y un poco más atrevida es PitchingWedge de 48º, bounce bajo, un GapWedge de 52º, bounce medio, un SandWedge de 56º, bounce alto y un LobWedge de 56º tambien pero con bounce bajo, apropiado para golpes de calle, sin el riesgo de pasar el palo por debajo de la bola, que tiene el LobWedge, ni el riesgo de filazo por rebote del SandWedge. También este palo al ser de bajo bounce, nos permite abrir la cara para añadir loft, hasta 60º o 64º manteniendo un bounce aceptable, muy útil en situaciones de bunkers profundos o frente a taludes escarpados.

 

Agustín Sánchez Mendikute

Clubmaker & Clubfitter

GOLFINTELIGENTE